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miércoles, 4 de abril de 2012

INSTALACIÓN SOLAR FOTOVOLTAICA AISLADA PARA SISTEMAS DE RIEGO


El pasado martes 27 de marzo se realizó la puesta en marcha de la instalación fotovoltaica autónoma promovida por la Comunidad de Regantes Montes Negros en La Almolda (Zaragoza) y dirigida por el equipo de DOLMEN INGENIERIA.

La finalidad del proyecto era proporcionar una alimentación eléctrica alternativa mediante energías renovables en aquellos equipos en donde fuera técnica y económicamente viable. Con dicho objeto, y tras estudiar las diferentes alternativas, se optó por una instalación fotovoltaica que fuera capaz de alimentar los servicios auxiliares de potencia del centro de bombeo ubicado junto Canal de Sástago, km 9.5 en La Almolda (Zaragoza) así como seis casetas que albergan autómatas programables de baja potencia distribuidos en las proximidades.

Baterías almacenamiento energía solar
La instalación realizada no consiste en un sistema fotovoltaico aislado convencional que transforma la energía solar en energía eléctrica sino que dispone de baterías que son capaces de acumular la parte de energía solar que no se consume y proporcionarla durante los periodos de ausencia de radiación solar. De esta forma se aprovecha al máximo la radiación solar independientemente de la demanda eléctrica de los equipos. Para lograr este fin la instalación dispone de inversores trifásicos y monofásicos con capacidad para cargar las baterías al mismo tiempo que proporcionan electricidad a los equipos que la demandan así como numerosos automatismos que lo regulan.

Además, en todo momento se dispone de conexión con la red eléctrica que, en caso de falta de suministro procedente de la instalación solar fotovoltaica, garantiza el servicio de los equipos.

Casetas aisladas
La instalación principal en la nave del centro de bombeo está compuesta por 96 módulos fotovoltaicos situados en la cubierta de forma coplanaria con una potencia unitaria de 235 wp que ofrecen una potencia instalada total de 22,56 kWp fotovoltaicos que producirán más de 40000 kw.h anuales y evitarán la emisión de casí 30 toneladas de CO2 al medio ambiente.

La instalación de las casetas que albergan los autómatas de riego dispone de módulos unitarios que proporcionan la energía eléctrica suficiente para la escasa potencia que se demanda.

Los principales objetivos que han motivado la ejecución de la instalación son:


Batería inversores trifásicos
  • Ahorro de emisiones de CO2 mediante la sustitución de parte de la energía eléctrica consumida por fuentes renovables.
  • Optimización de la contratación eléctrica mediante la flexibilidad que ofrece el sistema diseñado para distribuir los consumos de la red en aquellos periodos más ventajosos económicamente.
  • Garantía de suministro eléctrico de los servicios auxiliares en caso de caídas de la red eléctrica que ocasionan grandes pérdidas de agua debido al incorrecto funcionamiento de automatismos (caudalimetros, válvulas…)

jueves, 30 de junio de 2011

LA TOLOSANA SE APUNTA AL NEGOCIO DE LA SOSTENIBILIDAD

Puedo afirmar que la cadena de panaderías TOLOSANA mejoró un poco mi vida cuando comenzó a abrir tiendas en la zona donde vivo. Allí podía comprar diferentes panes de elaboración artesana como el almud, el molino o los moños, que tantas veces compré en la panadería de Loporzano para almorzar en Loscertales, en plena sierra de Guara, donde todavía habitan los mejores días de mi juventud.
Sin embargo, desde hace apenas un mes, me he visto obligado a dejar de comprar y, por lo tanto, a tomar para desayunar tostadas de pan almud, el preferido de mi mujer. La causa, como siempre, el petróleo, o en este caso, el plástico, derivado de ese diablo negro que acecha silencioso calentando nuestras casas y moviendo nuestros coches.
Hasta el pasado 1 de junio, el pan se servía en unas pequeñas bolsas de plástico donde se mantenía unos cuatro días sin perder apenas su consistencia de pan fresco. Actualmente, y siguiendo el Plan Nacional Integrado de Residuos, las han retirado y te lo sirven en una bolsa de papel que, para más bemoles, tiene un frontal de plástico para que puedas ver como se deteriora. En este nuevo envase apenas dura dos días debido a la mayor infiltración de aire a través del papel. Todas las abuelas saben que los cruasanes hay que meterlos por la noche en plástico para tomarlos al día siguiente blanditos. En resumen, si quiero tomar unas tostadas como Dios manda todas las mañanas, tengo que comprar pan cada dos días en vez de cada cuatro como sucedía antes.
Un pan de 500 gramos supone un coste energético de aproximadamente 2,5 kw.h eléctricos considerando un periodo de 30 minutos de cocción en un horno de 5 kw y despreciando el resto de procesos y actividades auxiliares de una panadería. Esta energía supone unas emisiones de CO2 de 957,5 gramos considerando su consumo nocturno.
La fabricación de una bolsa de plástico y su posterior eliminación supone una emisión de 10 gramos por bolsa según el prestigioso Mike-Berners Lee, consultor británico de medio ambiente, autor de numerosos estudios sobre la huella de carbono de los diferentes procesos humanos.
Por lo tanto, y hablando en términos unitarios de hogaza de almud, la eliminación de las bolsas de plástico supone un ahorro en emisiones de CO2 50 veces inferior que el hecho de tener que producir el doble de pan para el mismo servicio. Es decir, que un ahorro de 10 gramos de CO2 supone tener que producir dos panes en vez de uno.
¿Es ésto sostenibilidad? No, es simplemente negocio.


Por Alberto Hernández Bernad

viernes, 27 de mayo de 2011

PIPI EN LA DUCHA

En nombre de la sostenibilidad se dicen y hacen, hoy, todo tipo de tropelías contra el sentido común. No es el caso del video que traigo hoy a colación, que mezcla la ironía y el ritmo carioca, para informar, de una forma eficaz y simpática, sobre el consumo de agua.
SOSTENIBILIDAD, dice la Real Academia de la Lengua, refiriéndose a un proceso aquel que puede mantenerse a si mismo sin la merma de los recursos existentes.
Es, en definitiva, una de esas palabras polisílabas altisonantes con que se llenan la boca políticos y arquitectos para justificar que sus proyectos no afectan al medio ambiente. Materiales de construcción BIODEGRADABLES cuyos procesos de fabricación son altamente contaminantes. Medios de transporte ECOLÓGICOS que no contaminan por el hecho de no tener una chimenea. RECICLAJE de materiales con tratamientos químicos nocivos. Normativas de ECOEFICIENCIA que promueven la sustitución de placas solares por motores de cogeneración, estos sí, con chimenea. Cerramientos BIOCLIMÁTICOS que obligan a instalar sistemas de ventilación mecánica. Diseños arquitectónicos perversos que requieren para su limpieza grandes cantidades de agua a presión. Y tantos más, aunque no todos, desde luego.
Sin embargo, la segunda ley de la termodinámica es inflexible al respecto. Todos los procesos naturales producen un aumento en la entropía del universo. Desde que el hombre prendió la primera hoguera, el medio ambiente ha sufrido cambios inevitables para llegar hasta el nivel de evolución en que nos encontramos. Todo desarrollo implica una transformación del medio que, desde luego, debe llevarse a cabo de una forma eficiente y responsable, aprovechando al máximo los recursos disponibles. De hacerlo así, sencillamente, sin palabras rimbombantes, mantendremos el equilibrio natural que todo sistema necesita para su evolución.

sábado, 12 de marzo de 2011

AGUA QUE NO HAS DE BEBER, DEJALA CORRER

“Parece, Sancho, que no hay refrán que no sea verdadero, porque todos son sentencias sacadas de la mesma experiencia, madre de las ciencias todas”

Por Alberto Hernández 

Pronto se cumplirán tres años de la Exposición Internacional del Agua que se celebró en Zaragoza en el año 2008. Tras la vorágine de espectáculos, pabellones y conferencias arengando al mundo entero por la reducción del consumo de agua, sólo resta reflexionar y acudir al refranero español.

En el colegio siempre nos explicaron el ciclo natural del agua como un proceso cerrado, en equilibrio. Personalmente, siempre me lo imaginé empezando por la lluvia que anegaba los campos y llenaba el cauce de los ríos. Desde allí la captábamos para nuestros usos cotidianos y, de una forma o de otra, se devolvía al río. Finalmente llegaba al mar, que es el morir, donde se evaporaba y formaba las nubes que ascendían hasta las montañas y de nuevo comenzaba su descenso. Eliminando la poética infantil y añadiendo algún que otro proceso natural creo que se puede utilizar como modelo básico de lo que realmente ocurre en el camino del agua.

Cada territorio dispone de unas capacidades hídricas que, salvo por la intervención humana, dependen de su proximidad a los ríos y de las características de éstos. Prueba de ello es que todas las grandes civilizaciones de la historia se desarrollaran junto a algún río insigne (Tigris, Eufrates, Nilo…)

El caudal de un río depende del equilibrio entre varios factores: la temperatura, la presión, la orografía, etc. En función de ellos, nos encontramos con temporadas de sequía en las cuales el agua realiza ciclos más largos y, por lo tanto, con menos precipitaciones, así como hay otras etapas de grandes lluvias en las que sucede lo contrario.

Una vez entendido esto, resulta paradójico el acto de ahorrar agua en aras del medio ambiente. El agua que yo utilizo en la ducha, en la lavadora o para regar el jardín retorna de nuevo a su ciclo natural de forma inevitable. No hay charco que no se evapore, ni lavabo que no desagüe. Si redujéramos a la mitad mañana el consumo de agua, el río no modificaría su caudal ni tampoco llovería de forma anormal.

Entonces, ¿por qué debemos ahorrar agua? Tal vez para reducir la factura del agua. Tal vez para evitar costes energéticos de bombeo y depuración. O tal vez para trasvasarla a otros cauces más pobres. Pero, desde luego, en ningún caso porque sea un bien escaso, causa de futuras guerras, ya que el agua ni se conserva ni se consume. Simplemente fluye.